El médico a palos
El médico a palos BARTOLO.— ¿Y son de los nuevos?
D. JERÓNIMO.— Si, señor.
BARTOLO.— Vaya, una vez que son de los nuevos, los tomaré. (Los toma y se los guarda).
D. JERÓNIMO.— Ahora, bien, quede usted con Dios, que voy a ver si hay novedad, y volveré… Me tiene con tal inquietud esta chica, que no se parar en ninguna parte.