El médico a palos
El médico a palos BARTOLO.— Si, hija mÃa, mañana me ahorcan sin remedio.
MARTINA.— ¿Y no te ha de dar vergüenza morir delante de tanta gente?
BARTOLO.— ¿Y que se ha de hacer, paloma? Yo bien lo quisiera excusar, pero se han en penado en ello.
MARTINA.— Pero ¿por qué te ahorcan, pobrecito, por qué?
BARTOLO.— Eso es cuento largo. Porque acabo de hacer una curación asombrosa, y en vez de hacerme protomedico[18] han resuelto colgarme.