El médico a palos

El médico a palos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

LEANDRO.— Siempre tendrá en mí un hijo obediente.

Doña PAULA.— Usted nos hace completamente felices.

BARTOLO.— Y a mí, ¿quien me hace feliz? ¿No hay un cristiano que me desate?

D. JERÓNIMO.— Soltadle.

LEANDRO.— Pues ¿quien le ha puesto a usted así, medico insigne?

(Desatan los criados a Bartolo).

BARTOLO.— Sus pecados de usted, que los míos no merecen tanto.

Doña PAULA.— Vamos, que todo se acabo, y nosotros sabremos agradecerle a usted el favor que nos ha hecho.

MARTINA.— ¡Marido mío! (Se abrazan Bartolo y Martina). Sea enhorabuena, que ya no te ahorcan. Mira, trátame bien, que a mi me debes la borla de doctor que te dieron en el monte.

BARTOLO.— ¿A ti? Pues me alegro de saberlo.

MARTINA.— Si, por cierto, Yo dije que eras un prodigio en la medicina.

GINÉS.— Y yo, porque ella lo dijo, lo creí.

LUCAS.— Y yo lo creí porque lo dijo ella.

D. JERÓNIMO.— Y yo porque éstos lo dijeron lo creí también, y admiraba cuanto decía como si fuese un oráculo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker