El Misántropo
El Misántropo CELIMENA
SÃ, podéis decirlo todo: tenéis derecho a ello al quejaros, asà como a reprocharme cuanto queráis. Me he equivocado, lo confieso, y mi alma, confundida, no trata de evadirse con ninguna vana excusa. He despreciado aquà el enojo de los demás, pero estoy de acuerdo en mi crimen por lo que a vos respecta. Razonable es sin duda vuestro resentimiento, sé cuán culpable debo pareceros, cómo todo parece indicar que os traicioné, y en fin, que tenéis motivo para odiarme, Hacedlo, consiento en ello.
ALCESTE