El Misántropo
El Misántropo ALCESTE
No, señora, no; aunque me muera, tenéis placeres que no puedo soportar; y se equivocan aquà alimentando en vuestra alma tan gran inclinación por los defectos que en ella se critican.
CLITANDRO
Por mi parte, no sé, pero declaro bien alto que hasta aquà he creÃdo sin defectos a la señora.
ACASTO
Yo veo que está provista de gracias y atractivos; pero los defectos que tenga no me hieren los ojos.
ALCESTE
Todos ellos hieren los mÃos; y lejos de ocultarlo, ella sabe bien que me tomo el trabajo de reprochárselos. Mientras más se ama a alguien menos hay que adularlo; el verdadero amor se manifiesta en que nada perdona; y por mi parte expulsarÃa a todos esos cobardes enamorados que viera sumisos a todos mi pareceres, y cuyas blandas complacencias incensaran con cualquier motivo mis extravagancias.
CELIMENA
En fin, si los corazones se han de modelar por el vuestro, para amar bien debemos renunciar a los cumplidos, y cifrar el honor supremo del perfecto amor en injuriar de firme a las personas amadas.
ELIANTA