El Misántropo
El Misántropo Vamos a enseñaros.
ALCESTE
A menos que reciba del Rey una orden expresa de encontrar buenos los versos en cuestión, sostendré siempre que son malos, ¡pardiez! y que un hombre merece la horca después de haberlos hecho. (A Clitandro y Acasto que rÃen.) ¡Voto a brÃos! Señores, no creÃa ser tan gracioso.
CELIMENA
Id pronto a presentaros donde debéis.
ALCESTE
Allá voy, señora, y volveré aquà al instante a terminar nuestras discusiones.
ESCENA PRIMERA
Clitandro, Acasto
CLITANDRO
Caro Marqués, te veo muy satisfecho de ánimo: nada te inquieta y todo te divierte; sinceramente, y sin tratar de cegarte, ¿crees tener grandes motivos para estar contento?
ACASTO
