El Misántropo
El Misántropo ¡Y bien! Está dicho; vais a recibir plena luz sobre esta materia. SÃ, quiero que vuestros ojos os den fe de todo: dadme solamente la mano hasta mi casa; allà os haré ver una prueba acabada de la infidelidad del corazón de vuestra bella; y si el vuestro puede arder por otros ojos, podremos ofreceros algo para que os consoléis.
ESCENA PRIMERA
Elianta, Filinto
FILINTO
