El Misántropo
El Misántropo En sus maneras de proceder es muy singular; pero hago mucho caso de él, lo confieso, y la sinceridad de que su alma se jacta, tiene alguna cosa, en sÃ, de heroico y de noble. Es una virtud rara en este siglo, y yo quisiera verla en todos como en él.
FILINTO
Por mi parte, mientras más lo veo, más me maravillo sobre todo de esta pasión a la que se abandona su alma: dado el humor con que el Cielo ha querido dotarlo, no sé cómo se las compone para amar; y menos aún cómo puede ser vuestra prima la persona a la que su inclinación lo lleva.
ELIANTA
Eso demuestra bien que el amor no siempre es producido en los corazones por una conformidad de temperamentos; y todas esas razones de dulces simpatÃas se encuentran desmentidas por este ejemplo.
FILINTO
¿Pero creéis que lo ama, según las cosas que vemos?
ELIANTA
Ese es un punto muy difÃcil de averiguar. ¿Cómo poder juzgar si es cierto que ella lo ama? Su mismo corazón no está muy seguro de lo que siente; en ocasiones ama sin saberlo bien, y también cree amar a veces cuando no hay nada de ello.
FILINTO