El Misántropo
El Misántropo Creo que nuestro amigo encontrará, junto a vuestra prima, más pesares de lo que sospecha; y a decir verdad, si él tuviera mi corazón volverÃa sus deseos muy hacia otra parte, y por una elección más justa se le verÃa, señora, aprovechar de las bondades que vuestra alma le demuestra.
ELIANTA
Por mi parte, no hago melindres, y creo que se debe proceder de buena fe en estas cuestiones: no me opongo a su gran ternura; al contrario, mi corazón se interesa por ella; y si la cosa pudiera depender de mÃ, se me verÃa a mà misma unirlo a la que ama. Pero como todo puede ocurrir, si en tal elección sufriera su amor algún destino adverso, si ocurriera que coronaran la pasión de otro, podrÃa resolverme a aceptar sus homenajes; y el rechazo sufrido en tal ocasión no me producirÃa repugnancia alguna.
FILINTO
Y yo por mi parte, señora, no me opongo a esas bondades que para él tienen vuestros encantos; y él mismo, si quiere, puede informaros bien de lo que me he cuidado de decirle respecto. Pero si por una boda que los uniera a ambos, s no tuvierais ya ocasión de recibir sus homenajes, los os tentarÃan el brillante favor que con tanta bondad prestale vuestra alma: feliz si pudiera recaer sobre mÃ, en so de que su corazón se sustrajera a él, señora.