El Misántropo
El Misántropo IANTA
Bromeáis, Filinto.
UNTO
No, señora, sino que os hablo aquà con toda mi alma. apero la ocasión de declararme abiertamente, y ansÃo que apresure en llegar ese momento.
ESCENA SEGUNDA
Alceste, Elianta, Filinto
ALCESTE (bajo)
¡Ah, dadme razón, señora, de una ofensa que acaba de triunfar de toda mi constancia.
ELIANTA
¿Qué pasa, pues? ¿Qué tenéis para conmoveros as�
ALCESTE
Tengo lo que no puedo imaginar sin morir; y el desencadenamiento de la naturaleza toda no me abrumarÃa como esta aventura. Esto es hecho... Mi amor... No puedo hablar...
ELIANTA
Tratad de que vuestro espÃritu se reponga un poco.
ALCESTE
¡Oh, justo cielo! ¿DebÃan unirse a tantos hechizos los vicios odiosos de las almas más bajas?