El Misántropo
El Misántropo No: estoy de acuerdo con cuanto queráis: todo marcha por interés y por intriga; nada prevalece hoy fuera de la astucia y los hombres deberÃan estar hechos por diferente manera. ¿Pero es una razón su poca justicia para querer apartarse de su sociedad? En la vida, todos esos humanos defectos nos dan ocasión para ejercer nuestra filosofÃa: la virtud no puede encontrar más hermoso empleo; 'y si todo estuviera lleno de probidad, si todos los corazones fueran francos, justos y dóciles, la mayor parte de las virtudes nos serÃan inútiles, puesto que nos sirven para poder soportar sin disgusto la injusticia de los demás cuando estamos en nuestro derecho; y lo mismo que un corazón de una virtud profunda...
ALCESTE
Sé que habláis, señor, admirablemente; siempre abundáis en hermosos razonamientos; pero perdéis el tiempo y todas vuestras lindas palabras. Lo razonable es que me retire, por mi propio bien: no tengo bastante dominio sobre mi lengua; no respondo de lo que habrÃa de decir, y me echarÃa cien cosas encima. Dejadme, sin discutir, que espere a Celimena: preciso es que consienta en aprobar mi proyecto; voy a ver si hay amor para mà en su corazón, y es este momento el que ha de demostrármelo.
FILINTO
Mientras llega, subamos a lo de Elianta.
ALCESTE