El Misántropo
El Misántropo Señora, tales aclaraciones no son necesarias; se trata de saber cuáles son vuestros sentimientos. Escoged, por favor, entre conservar al uno o al otro: mi resolución no espera más que la vuestra.
ALCESTE (saliendo del rincón donde se habÃa retirado)
SÃ, este señor tiene razón: hay que escoger, señora, y su demanda se acuerda aquà con mi deseo. Idéntico ardor me apremia y la misma preocupación me guÃa; mi amor quiere una prueba segura del vuestro, las cosas no pueden ya seguir dilatándose y ha llegado el momento de que expliquéis vuestro corazón.
ORONTE
Señor, de ningún modo quiero turbar con una importuna pasión vuestra conquista.
ALCESTE
Señor, celoso o no celoso, nada quiero compartir con vos de su corazón.
ORONTE
Si vuestro amor parécele preferible al mÃo...
ALCESTE
Si es capaz de la más mÃnima inclinación hacia vos...
ORONTE
Juro nada pretender de ella en adelante.
ALCESTE