Tartufo
Tartufo CLEANTO: ¿Tanto cumplido hace falta para decir una palabra? Valerio me ha pedido que os visitara sobre el asunto.
ORGON: ¡Loado sea Dios!
CLEANTO: ¿Qué debo decirle?
ORGON: Lo que os plazca.
CLEANTO: Pero es menester conocer vuestros designios. ¿Cuáles son?
ORGON: Los que el Cielo disponga.
CLEANTO: Hablemos claramente. Valerio tiene vuestra palabra. ¿La cumpliréis o no?
ORGON: Adiós.
CLEANTO (Solo.): Temo una desgracia para el amor de Valerio y debo advertirle de cuanto pasa.