Tartufo
Tartufo PERNELLE: Mucho os gusta hacer la discreta, nieta mÃa. Tan melosa parecéis que empalagáis. Pero bien se dice que no conviene fiar del agua mansa, y tenéis, para vuestro sayo, unas inclinaciones que aborrezco.
ELMIRA: Sin embargo, madre mÃa…
PERNELLE: No os molestéis en argumentos, nuera; vuestra conducta es mala en todo. Debierais dar ejemplo a estos jóvenes, según lo hacÃa, y mucho mejor que vos, su difunta madre. Sois manirrota, hija, y me hiere veros vestida como una princesa. La que quiere agradar sólo a su marido no necesita de tanto aderezo.
CLEANTO: Después de todo, señora…
PERNELLE: Escuchad, señor hermano de mi nuera: os estimo mucho, os quiero y os respeto; pero si fuera esposa de mi hijo, os rogarÃa con ahÃnco que no vinierais a esta casa. No hacéis sino predicar máximas de vida que nunca deben seguir las gentes honradas. Os hablo con alguna franqueza, mas soy asà y no gusto de tragarme las palabras.
DAMIS: En trueque, el señor Tartufo es muy aventajado a vuestros ojos…
PERNELLE: SÃ; es hombre de bien y merecedor de ser oÃdo, y no puedo tolerar sin encolerizarme que le critique un bobo como vos.
