El Burlador de Sevilla
El Burlador de Sevilla no escogiera lo peor.
GASENO:
¡Que es el novio!
JUAN:
De mi error
e ignorancia perdón pido.
CATALINÓN:
¡Desventurado marido!
JUAN:
Corrido está.
CATALINÓN:
No lo ignoro,
mas, si tiene de ser toro,
¿qué mucho que esté corrido?
No daré por su mujer,
ni por su honor un cornado.
¡Desdichado tú, que has dado
en manos de Lucifer!
JUAN:
¿Posible es que vengo a ser,
señora, tan venturoso?
Envidia tengo al esposo.
AMINTA:
Parecéisme lisonjero.
BATRICIO:
Bien dije que es mal agüero
en bodas un poderoso.