El Burlador de Sevilla
El Burlador de Sevilla JUAN:
Hermosas manos tenéis
para esposa de un villano.
CATALINÓN:
Si al juego le dais la mano,
vos la mano perderéis.
BATRICIO:
Celos, muerte no me deis.
GASENO:
Ea, vamos a almorzar,
porque pueda descansar
un rato su señoría.
(Tómale don JUAN la mano a la novia)
JUAN:
¿Por qué la escondéis?
AMINTA:
No es mía.
GASENO:
Ea, volved a cantar.
JUAN:
¿Qué dices tú?
CATALINÓN:
¿Yo? Que temo
muerte vil de esos villanos.
JUAN:
Buenos ojos, blancas manos,
en ello me abraso y quemo.