El Burlador de Sevilla
El Burlador de Sevilla ¿Aquél era del duque Octavio?
ISABELA:
Sí, señor.
REY:
No importan fuerzas,
guardas, crïados, murallas,
fortalecidas almenas,
para amor, que la de un niño
hasta los muros penetra.
Don Pedro Tenorio, al punto
a esa mujer llevad presa
a una torre, y con secreto
haced que al duque le prendan;
que quiero hacer que le cumpla
la palabra, o la promesa.
ISABELA:
Gran señor, volvedme el rostro.
REY:
Ofensa a mi espalda hecha,
es justicia y es razón
castigalla a espaldas vueltas.
(Vase el REY)
PEDRO:
Vamos, duquesa.
ISABELA:
(Ap. Mi culpa
no hay disculpa que la venza,