El Burlador de Sevilla
El Burlador de Sevilla JUAN:
¿Por dónde tengo de entrar?
TISBEA:
Ven, y te diré por dónde.
JUAN:
Gloria al alma, mi bien, dais.
TISBEA:
Esa voluntad te obligue,
y si no, Dios te castigue.
JUAN:
¡Qué largo me lo fiáis!
(Vanse y salen CORIDÓN, ANFRISO, BELISA y MÚSICOS)
CORIDÓN:
Ea, llamad a Tisbea,
y las zagalas llamad,
para que en la soledad
el huésped la corte vea.
ANFRISO:
¡Tisbea, Lucindo, Antandra!
No vi cosa más crüel,
triste y mÃsero de aquél
que en su fuego es salamandra.
Antes que el baile empecemos,
a Tisbea prevengamos.
BELISA:
Vamos a llamarla.