El Burlador de Sevilla
El Burlador de Sevilla mi alma.
TISBEA:
Ya a ti me allano,
bajo la palabra y mano
de esposo.
JUAN:
Juro, ojos bellos,
que mirando me matáis,
de ser vuestro esposo.
TISBEA:
Advierte,
mi bien, que hay Dios y que hay muerte.
JUAN:
¡Qué largo me lo fiáis!
Ojos bellos, mientras viva
yo vuestro esclavo seré,
ésta es mi mano y mi fe.
TISBEA:
No seré en pagarte esquiva.
JUAN:
Ya en mà mismo no sosiego.
TISBEA:
Ven, y será la cabaña
del amor que me acompaña,
tálamo de nuestro fuego.
Entre estas cañas te esconde,
hasta que tenga lugar.