El Burlador de Sevilla
El Burlador de Sevilla Ya el sol camina al ocaso.
MOTA:
Vamos, amigo, de aquÃ,
y de noche nos pondremos;
loco voy.
JUAN:
Bien se conoce,
mas yo bien sé que a las doce
harás mayores extremos.
MOTA:
¡Ay, prima del alma, prima,
que quieres premiar mi fe!
CATALINÓN:
(Ap. ¡Vive Cristo que no dé
una blanca por su prima!)
(Vase el marqués de la MOTA, y sale don DIEGO)
DIEGO:
¡Don Juan!
CATALINÓN:
Tu padre te llama.
JUAN:
¿Qué manda vueseñorÃa?
DIEGO:
Verte más cuerdo querÃa,
más bueno, y con mejor fama.
¿Es posible que procuras
todas las horas mi muerte?