El Burlador de Sevilla
El Burlador de Sevilla la posesión de tu amor,
y que llevases por señas
de Leonorilla y las dueñas,
una capa de color.
MOTA:
¿Qué decís?
JUAN:
Que este recado
de una ventana me dieron,
sin ver quién.
MOTA:
Con él pusieron
sosiego en tanto cuidado.
¡Ay, amigo, sólo en ti
mi esperanza renaciera!
Dame esos pies.
JUAN:
Considera
que no está tu prima en mí.
¿Eres tú quien ha de ser
quien la tiene de gozar,
y me llegas a abrazar los pies?
MOTA:
Es tal el placer
que me ha sacado de mí.
¡Oh sol, apresura el paso!
JUAN: