El Burlador de Sevilla
El Burlador de Sevilla Las doce darán.
MOTA:
Como mi bien goce
nunca llegue a amanecer.
JUAN:
Adiós, marqués.
CATALINÓN:
Muy buen lance
el desdichado hallará.
JUAN:
Huyamos.
CATALINÓN:
Señor, no habrá
aguilita que me alcance.
(Vanse don JUAN y CATALINÓN)
MOTA:
Vosotros os podéis ir
todos a casa, que yo
he de ir solo.
MÚSICO:
Dios crió
las noches para dormir.
(Vanse los MÚSICOS y dicen dentro)
VOCES:
¿Vióse desdicha mayor,
y vióse mayor desgracia?
MOTA: