El Burlador de Sevilla
El Burlador de Sevilla ¡Válgame Dios! Voces oigo
en la plaza del alcázar.
¿Qué puede ser a estas horas?
Un hielo me baña el alma.
Desde aquí parece todo
una Troya que se abrasa,
porque tantas hachas juntas
paren gigantes de llamas.
Mas una escuadra de luces
se acerca a mí, ¿Por qué anda
el fuego emulando al sol,
dividiéndose en escuadras?
Quiero preguntar lo que es.
(Sale don DIEGO Tenorio, y la guarda con hachas)
DIEGO:
¿Qué gente?
MOTA:
Gente que aguarda
saber de aqueste alboroto
la ocasión.
DIEGO:
Ésta es la capa
que dijo el comendador
en las postreras palabras.
Préndanle.
MOTA:
¿Prenderme a mí?