El condenado por desconfiado
El condenado por desconfiado LISANDRO Ya escribimos.
CELIA Tú dices que a una mujer que se casó...
LISANDRO Aqueso digo.
CELIA Y tú a la que te dejó
después que no fuiste rico.
OCTAVIO Así es verdad.
CELIA Y yo aquí
le respondo a Severino.
(Entran ENRICO y GALVÁN con espada y broquel.) ENRICO ¿Qué se busca en esta casa, hidalgos?
LISANDRO Nada buscamos;
estaba abierta, y entramos.
ENRICO ¿Conóceme?
LISANDRO Aquesto pasa.
ENRICO Pues váyanse en hora mala, que voto a Dios si me enojo (no me hagas, Celia del ojo).
OCTAVIO ¿Qué locura a aquésta iguala?
ENRICO Que los arroje en el mar, aunque esté lejos de aquí.
CELIA (Aparte, a ENRICO.)
Mi bien, por amor de mí.
ENRICO ¿Tú te atreves a llegar?
LISANDRO ¿Sois pariente o sois hermano de aquesta señora?
ENRICO Soy el diablo.
GALVÁN Yo ya estoy
con la hojarasca en la mano. ¡Sacúdelos!