Los ensayos
Los ensayos a | Cedérnoslo por completo hace que lo despreciemos. La escasez y la abundancia caen en el mismo inconveniente:
Tibi quod superest, mihi quod defit, dolet:[19]
[Tú sufres porque tienes demasiado, yo porque no tengo bastante].
El deseo y la posesión nos afligen de la misma manera.
a | El rigor de las amadas es enojoso, pero lo cierto es que la comodidad y la facilidad lo son aún más. En la medida que el descontento y la cólera surgen de la estimación que profesamos por la cosa deseada, aguzan el amor y lo reavivan. Pero la saciedad genera hastío; es una pasión roma, embotada, blanda y adormecida:
b | Si qua uolet regnare diu, contemnat amantem:[20]
contemnite, amantes,
sic hodie ueniet si qua negauit heri.[21]
[Si quiere reinar mucho tiempo, que desprecie a su amante: Amantes, sed despreciadores, así vendrá hoy la que se negaba ayer].