Los ensayos
Los ensayos c | Furem signata sollicitant. Aperta effractarius praeterit[37] [Las cosas selladas atraen al ladrón. El descerrajador no se detiene ante las puertas abiertas]. Acaso la facilidad sirve, entre otros medios, para proteger mi casa de la violencia de nuestras guerras civiles.[38] La defensa atrae el ataque, y la desconfianza, el daño. He debilitado la intención de los soldados privando a su hazaña de riesgo y de cualquier materia de gloria militar, cosa que acostumbra a servirles de pretexto y excusa. La acción valerosa es siempre acción honorable en unos tiempos en que la justicia ha muerto. Hago que la conquista de mi casa les resulte cobarde y traicionera. No está cerrada a nadie que dé con ella. La única precaución es un portero de usanza y ceremonia antigua, que no sirve tanto para defender mi puerta como para ofrecerla con más decoro y gracia. Mi única guardia y centinela es la que me hacen los astros. Un gentilhombre se equivoca alardeando de estar en guardia si no lo está a la perfección. Quien tiene un flanco abierto, los tiene todos abiertos. Nuestros padres no pensaron en construir fuertes fronterizos. Los medios para asaltar, quiero decir sin artillería ni ejército, y tomar nuestras casas por sorpresa aumentan cada día más que los medios para defenderse. Los espíritus se aguzan por lo general por este lado. La invasión incumbe a todos. La defensa, sólo a los ricos. La mía era fuerte para la época en que se hizo. No he añadido nada en este aspecto, y temería que su fuerza se volviera en contra de mí mismo; también, un tiempo de paz requerirá deshacer las fortificaciones. Hay el peligro de no poderlas recuperar. Y es difícil asegurarlas. Porque en materia de guerras intestinas tu criado puede ser del partido que temes. Y allí donde la religión sirve de pretexto, hasta los parentescos devienen poco fiables so capa de justicia.[39] Las finanzas públicas no mantendrán nuestras guarniciones domésticas; se agotarían. Nosotros carecemos de medios para hacerlo sin arruinarnos, o, de manera más inconveniente e injusta aún, sin arruinar al pueblo. Mi situación en caso de pérdida apenas sería peor. Al cabo, si te pierdes, tus propios amigos se dedican, más que a lamentarse, a denunciar tu falta de vigilancia y de previsión, y la ignorancia o el descuido de las obligaciones de tu profesión.[40]