Los ensayos
Los ensayos Por lo demás, de toda una batalla en la que diez mil hombres resultan heridos o muertos, no hay quince de los que se hable. Sólo una grandeza muy eminente, o que la fortuna le haya asociado una importante consecuencia, realzan una acción privada, no ya de un arcabucero, sino de un capitán. En efecto, matar a un hombre, o a dos, o a diez, exponerse valerosamente a la muerte, es, a decir verdad, alguna cosa para cada uno de nosotros, pues ahà nos lo jugamos todo; pero para el mundo son cosas tan comunes, se ven tantas cada dÃa, y se precisan tantas similares para producir un efecto notable, que no podemos esperar de ella ninguna alabanza particular:
b | casus multis hic cognitus ac iam
tritus, et e medio fortunae ductus aceruo.[53]
[este caso, conocido de muchos y ya usual
y extraÃdo del acervo de la fortuna].