Los ensayos
Los ensayos Las demás bellezas son para las mujeres; la belleza de la talla es la única belleza que atañe a los hombres. Donde hay pequeñez, ni la anchura y redondez de la frente, ni la blancura y suavidad de los ojos, ni la forma regular de la nariz, ni la menudez de la oreja y de la boca, ni el orden y la blancura de los dientes, ni el espesor uniforme de una barba morena de color castaño, ni el cabello ahuecado, ni la exacta proporción de la cabeza,[56] ni la frescura de la tez, ni el aire agradable de la cara, ni un cuerpo sin olor, ni la exacta proporción de los miembros, pueden hacer a un hombre hermoso.
Por lo demás, mi talla es fuerte y compacta; la cara, más que grasa, llena; el temperamento, b | entre lo jovial y lo melancólico, medianamente a | sanguÃneo y cálido:
Vnde rigent setis mihi crura, et pectora uillis;[57]
[¿De dónde procede que mis piernas estén
erizadas de pelo, y mi pecho de vello?];
la salud fuerte y alegre, hasta una edad muy avanzada[58] rara vez alterada por las enfermedades. a | Asà era yo, pues no me examino ahora que he penetrado en los accesos de la vejez, tras superar hace mucho tiempo los cuarenta años:[59]
b | minutatim uires et robur adultum