Los ensayos
Los ensayos No existe alma tan miserable y brutal que no brille en ella alguna facultad particular; no hay ninguna tan sepultada que no pueda tener un arranque en algún aspecto. Y cómo sucede que un alma ciega y soñolienta en todo lo demás, se encuentre viva, clara y excelente en cierta acción particular, hay que preguntárselo a los maestros.[107] Pero las almas hermosas son las almas universales, abiertas y prestas a todo, c | si no instruidas, al menos instruibles. a | Lo digo para acusar a la mía; porque, sea por debilidad sea por descuido —y descuidar lo que tenemos a los pies, lo que tenemos entre manos, lo que atañe más de cerca al uso de la vida, es cosa muy alejada de mi opinión—, ninguna es tan inepta y tan ignorante como la mía en muchas cosas vulgares de este tipo y que no pueden ignorarse sin vergüenza. Tengo que contar algunos ejemplos.