Los ensayos
Los ensayos La incertidumbre de mi juicio está en la mayorÃa de casos tan exactamente equilibrada que me entregarÃa de buena gana a la decisión de la suerte y de los dados. Y observo con gran consideración de la flaqueza humana los ejemplos que la misma historia divina nos ha dejado sobre el uso de ceder a la fortuna y al azar la determinación de las elecciones en las cosas dudosas: Sors cecidit super Mathiam[116] [La suerte recayó sobre MatÃas]. c | La razón humana es una espada doble y peligrosa. Y aun en manos de Sócrates, su más Ãntimo y familiar amigo, ved cómo es un bastón con muchas puntas. a | AsÃ, yo no sirvo más que para seguir, y me dejo fácilmente llevar por la multitud. No confÃo bastante en mis fuerzas para intentar mandar ni guiar. Me alegra mucho encontrar mis pasos trazados por los demás. Si es preciso correr el riesgo de una elección incierta, prefiero que sea bajo el mando de alguien que esté más seguro de sus opiniones y las abrace más que yo las mÃas, b | cuyo fundamento y base encuentro resbaladizos. Y, con todo, no por eso soy muy proclive al cambio, pues percibo la misma flaqueza en las opiniones contrarias. c | Ipsa consuetudo assentiendi periculosa esse uidetur et lubrica[117] [Aun la costumbre de asentir parece peligrosa y resbaladiza].
a | Sobre todo en los asuntos polÃticos, es grande el campo abierto al movimiento y a la disputa:
Iusta pari premitur ueluti cum pondere libra