Los ensayos
Los ensayos a | Né sà né no nel cor mi suona intero.[113]
[El corazón no me dice del todo ni sà ni no].
Sé muy bien defender una opinión, pero no elegirla. a | Puesto que en las cosas humanas, cualquiera que sea el lado del que uno se incline, se ofrecen muchas razones plausibles que nos confirman en él c | —y decÃa el filósofo Crisipo que, de sus maestros Zenón y Cleantes, querÃa limitarse a aprender las opiniones, porque, en cuanto a pruebas y razones, él mismo brindarÃa suficientes—,[114] a | sea cual fuere el lado hacia el que me vuelvo, me procuro siempre suficiente motivo y verosimilitud para mantenerme en él. AsÃ, detengo en mà la duda y la libertad de elegir, hasta que la ocasión me apremia.
Y entonces, si he de confesar la verdad, las más de las veces echo la pluma al viento, como suele decirse, y me abandono a la merced de la fortuna. Una ligerÃsima inclinación y circunstancia me arrastra:
Dum in dubio est animus,
paulo momento huc atque illuc impellitur.[115]
[Cuando el espÃritu duda, el menor
impulso lo impele hacia un lado u otro].