Los ensayos
Los ensayos c | Y, además, ¿para quién escribes? Los doctos, a quienes pertenece la jurisdicción libresca, no conocen otro valor que el de la ciencia, y no admiten otro procedimiento en nuestros espíritus que el de la erudición y el arte. Si has tomado a uno de los Escipiones por otro, ¿qué puedes ya decir que tenga importancia alguna?[123] Quien ignora a Aristóteles, según ellos se ignora a la vez a sí mismo. Las almas elementales y populares no perciben la gracia de un discurso sutil.[124] Ahora bien, estas dos especies ocupan el mundo. La tercera, a la que tocas en suerte, la de las almas ordenadas y fuertes por sí mismas, es tan rara que precisamente carece de nombre y de rango entre nosotros. Es perder la mitad del tiempo aspirar a agradarle y esforzarse por ello.