Los ensayos
Los ensayos [inflamados por la rabia, se precipitan vertiginosamente como la roca desprendida de la cumbre desde lo alto de la montaña]
—y, según Hipócrates, las enfermedades más peligrosas son aquellas que desfiguran el rostro—,[4] a | con una voz tajante y ensordecedora, a menudo contra quien apenas está saliendo de la primera infancia. Y luego mÃralos, lisiados, aturdidos por los golpes; y nuestra justicia sin prestar atención, como si estas dislocaciones y cojeras no afectasen a miembros de nuestro Estado:
b | Gratum, est quod patriae ciuem populoque dedisti,
si facis ut patriae sit idoneus, utilis agris,
utilis et bellorum et pacis rebus agendis.[5]
[Es de agradecer que hayas dado a la patria y al pueblo un ciudadano, si logras que sea idóneo para ella, útil para los campos, útil para las cosas de la guerra y de la paz].