Los ensayos
Los ensayos El otro ejemplo que alega de las cosas increíbles y enteramente fabulosas dichas por Plutarco es que Agesilao fuese multado por los éforos por haberse granjeado para sí solo el ánimo y la voluntad de sus conciudadanos.[25] No sé qué signo de falsedad encuentra en esto, pero, sea como fuere, Plutarco habla ahí de cosas que le debían ser mucho más conocidas que a nosotros; y no era nuevo en Grecia ver a los hombres castigados y exiliados por el solo hecho de agradar en exceso a sus conciudadanos. La prueba está en el ostracismo y en el petalismo.[26]