Los ensayos
Los ensayos En cuanto a mí, me parece leer en muchas de sus proezas una resuelta decisión de perderse para evitar la vergüenza de ser vencido. En la gran batalla que libró contra los de Tournay, corrió a presentarse frente a los enemigos sin escudo, tal como se encontró, al ver que la vanguardia de su ejército se quebraba[35] —cosa que le sucedió en otras muchas ocasiones—.[36] Una vez oyó decir que sus hombres estaban cercados, y pasó disfrazado a través del ejército enemigo para acudir a reforzarlos con su presencia. Cuando desembarcó en Durazzo con muy escasas fuerzas y vio que el resto de su ejército, al que había dejado bajo el mando de Antonio, tardaba en seguirle, se lanzó él solo a cruzar de nuevo el mar con una gran tormenta; y se escabulló para ir a retomar el resto de sus fuerzas, con los puertos de aquel lado y todo el mar en manos de Pompeyo.[37]