Los ensayos
Los ensayos ipse repertorem medicinae talis et artis
fulmine Phoebigenam stygias detrusit ad undas;[54]
[Pues el padre omnipotente, indignado de que un mortal volviese de las sombras infernales a la luz de la vida, precipitó con su rayo al inventor de un tal remedio y artificio, el hijo de Febo, en las ondas estigias];
a | y sus seguidores, que envían tantas almas de la vida a la muerte, sean absueltos? b | Un médico se jactaba ante Nicocles de que su arte tenía una gran autoridad. «En verdad es así», dijo Nicocles, «si puede matar impunemente a tantas personas».[55]
a | Por lo demás, si hubiese pertenecido a su consejo, habría vuelto mi disciplina más sagrada y misteriosa. Habían empezado bastante bien, pero no han terminado igual. Era un buen comienzo hacer autores de su ciencia a dioses y demonios,[56] adoptar un lenguaje aparte, una escritura aparte; c | por más que la filosofía opine que es una locura aconsejar a un hombre en su beneficio de manera no inteligible.[57] Ut si quis medicus imperet ut sumat [Como si un médico le mandara tomar]:
Terrigenam, herbigradam, domiportam, sanguine cassam.[58]
[Un terrigena, herbigrado, portador de su casa, privado de sangre].