Los ensayos
Los ensayos Cada nación tiene opiniones particulares acerca de su uso, y leyes y formas de servirse de ellas muy distintas, y, según mi experiencia, el efecto es casi igual. El beber no se admite en absoluto en Alemania. Para cualquier dolencia, se bañan y chapotean en el agua casi de sol a sol. En Italia, cuando beben nueve días, se bañan por lo menos treinta, y por regla general beben el agua mezclada con otras drogas, para ayudar a su efecto. En un sitio, nos prescriben pasear para digerirla; en otro, les retienen en la cama, donde la han bebido, hasta que la han evacuado, calentándoles continuamente el estómago y los pies. Así como los alemanes tienen de peculiar que, por lo común, todos se hacen poner ventosas con escarificación en el baño, los italianos tienen sus doccie [duchas], que son ciertos canalones de agua caliente que conducen a través de tubos,[83] y se bañan una hora por la mañana y otra por la tarde, por espacio de un mes, o la cabeza o el estómago o aquella otra parte del cuerpo que necesitan. Hay otras infinitas diferencias de costumbres en cada región; o, por decirlo mejor, casi no hay semejanza alguna entre unas y otras. Así, esta parte de la medicina, la única a la que me he entregado, aunque sea la menos artificial, participa en buena medida, sin embargo, de la confusión e incertidumbre que se ve en todas las demás cosas de este arte.
a | Los poetas dicen cuanto se les antoja con más énfasis y gracia, como prueban estos dos epigramas: