Los ensayos
Los ensayos b | La actitud de Tiberio, que se preocupaba más[101] de extender su renombre en el futuro que de hacerse amable y grato a los hombres de su tiempo, es ridÃcula y, sin embargo, común. c | Si yo estuviera entre aquellos a quienes el mundo puede deber alguna alabanza, le eximirÃa de la mitad,[102] a cambio de que me la pagase por adelantado; que se diera prisa y la acumulara toda a mi alrededor, más densa que dilatada, más llena que duradera. Y que se desvanezca sin temor junto a mi noticia, y cuando ese dulce sonido no alcance ya a mis oÃdos.
a | SerÃa una actitud necia, ahora que estoy preparado para abandonar el trato con los hombres, presentarme ante ellos con una nueva recomendación. No hago caso alguno de aquellos bienes que no he podido emplear al servicio de mi vida. Sea yo lo que sea, quiero serlo en otro sitio que en el papel. Mi arte y mi habilidad se han empleado para hacerme valer a mà mismo; mis estudios, para aprender a hacer, no a escribir. He dedicado todos mis esfuerzos a formar mi vida. Ése es mi oficio y mi obra. Soy menos artÃfice de libros que de cualquier otra obra. He deseado tener capacidad al servicio de mis bienes presentes y sustanciales, no para hacer acopio y provisión de ella y asà legarla a mis herederos.