Los ensayos
Los ensayos Si alguien eliminara del hombre las semillas de tales cualidades, destruiría las condiciones fundamentales de nuestra vida. De la misma manera, en todo Estado existen oficios necesarios que son no sólo abyectos sino aun viciosos. Los vicios encuentran su rango en él, y se emplean para soldar nuestra unión, como los venenos para conservar nuestra salud. Si llegan a ser excusables, porque nos hacen falta, y la necesidad general borra su verdadera condición, debe dejarse desempeñar ese papel a los ciudadanos más vigorosos y menos timoratos, que sacrifican el honor y la conciencia, como aquellos antiguos sacrificaron la vida, por la salvación de su país. Nosotros, más débiles, asumimos papeles más cómodos y menos arriesgados. El bien público requiere que se traicione y que se mienta, c | y que se asesine;[7] b | dejemos esta tarea a personas más obedientes y más dóciles.