Los ensayos
Los ensayos Por lo demás, no me apremia pasión alguna, ni de odio ni de amor, hacia los grandes; a mi voluntad no la atenaza ninguna ofensa ni obligación particular. c | Miro a nuestros reyes con un afecto simplemente legítimo y civil; ni movido ni alterado por interés privado alguno. De lo cual me alegro. b | La causa general y justa me obliga sólo con moderación y sin fervor.[11] No estoy sometido a hipotecas ni a compromisos penetrantes e íntimos. La cólera y el odio van más allá del deber de la justicia, y son pasiones que sólo sirven a quienes no se atienen lo bastante a su deber por la mera razón. c | Vtatur motu animi, qui uti ratione non potest[12] [Que emplee la pasión quien no pueda emplear la razón]. b | Todas las intenciones legítimas son de suyo moderadas;[13] de lo contrario, devienen sediciosas e ilegítimas. Esto es lo que me hace ir por todas partes con la cabeza alta, con el semblante y el corazón abiertos.