Los ensayos
Los ensayos Cambises mandó matar a su hermano porque soñó, mientras dormía, que iba a convertirse en el rey de Persia.[52] ¡Un hermano al que quería, y del que siempre se había fiado! Aristodemo, rey de los mesenios, se mató por una fantasía que le pareció de mal agüero de no sé qué aullido de sus perros.[53] Y el rey Midas hizo lo mismo, turbado y enojado por cierto sueño desagradable que había tenido.[54] Abandonar la vida por un sueño es apreciarla como lo que es.
Escuchad, c | sin embargo, b | cómo nuestra alma triunfa sobre la miseria del cuerpo, sobre su flaqueza, sobre el hecho de que esté expuesto a todos los daños y alteraciones. ¡En verdad le asiste la razón al hablar de ello!:
O prima infoelix fingenti terra Prometheo!
Ille parum cauti pectoris egit opus.
Corpora disponens, mentem non uidit in arte;
recta animi primum debuit esse uia.[55]
[¡Oh primer barro que por desgracia moldeó Prometeo! Realizó su obra con poca precaución. Al disponer el cuerpo, no vio el espíritu con arte; el método correcto habría sido empezar por el alma].