Los ensayos
Los ensayos Arma rogo genitrix nato.[140]
[Y te pido como madre armas para mi hijo].
que le es generosamente acordado. Y habla a Vulcano de Eneas con honor:
Arma acri facienda uiro.[141]
[Hay que forjarle armas a un hombre valeroso].
¡Con una humanidad verdaderamente más que humana! Y este exceso de bondad me parece bien que se ceda a los dioses:
nec diuis homines componier aequum est.[142]
[y no es justo comparar a los hombres con los dioses].
En cuanto a la confusión de los hijos, c | aparte de que los más graves legisladores la ordenan y persiguen en sus repúblicas,[143] b | no afecta a las mujeres, en las cuales esta pasión se halla, no sé cómo, aun más en su sitio:
Saepe etiam Iuno, maxima caelicolum,
coniugis in culpa flagrauit quotidiana.[144]
[Con frecuencia también Juno, la más grande de los cielos,
ardió de celos por la falta cotidiana de su marido].