Los ensayos
Los ensayos El manejo y empleo de los buenos espÃritus da valor a la lengua. No tanto innovándola cuanto llenándola de usos más vigorosos y diversos, estirándola y plegándola. No aportan palabras, pero enriquecen las suyas, confieren peso y hondura a su significación y a su uso; le enseñan movimientos desacostumbrados, pero con prudencia y con ingenio.[190] Y en qué escasa medida tal cosa es dada a todos, se ve por tantos escritores franceses de este siglo. Son bastante audaces y desdeñosos para no seguir la ruta común; pero les pierde la falta de invención y de juicio. En ellos no se ve más que una miserable afectación de extrañeza, disfraces frÃos y discordantes que, en lugar de elevar, abaten la materia. Con tal de complacerse en la novedad, no les importa el efecto. Para atrapar una nueva palabra, abandonan la común, a menudo más recia y vigorosa.