Los ensayos
Los ensayos Cuando rumio esos «reiicit; pascit; inhians, molli, fouet, medullas, labefacta, pendet, percurrit», y esa noble «circunfusa», madre del elegante «infusus» [vertido],[184] siento desdén por las menudas agudezas y juegos verbales que surgieron después. Esa buena gente no necesitaba ocurrencias agudas y sutiles. Su lenguaje era rico y grueso con un vigor natural y firme. Son epigramas en su totalidad, no solamente la cola, sino la cabeza, el tronco y los pies. Nada en ellos es esforzado, nada es languideciente, todo marcha con el mismo tenor. c | Contextus totus uirilis est; non sunt circa flosculos occupati[185] [Toda la estructura es viril; no se ocuparon de florecillas]. b | No es una elocuencia blanda y simplemente inofensiva: es vigorosa y sólida; más que deleitar, llena y arrebata, y arrebata más a los espíritus más fuertes. Cuando veo esas magníficas formas de expresarse, tan vivas, tan hondas, no digo que esté bien dicho, digo que está bien pensado. Es la viveza de la imaginación la que eleva y llena las palabras. c | Pectus est quod disertum facit[186] [Es el sentimiento lo que da la elocuencia]. Nuestra gente llama lenguaje al juicio; y palabras bellas a las ideas ricas. Tal pintura es guiada no tanto por la destreza de la mano cuanto por el hecho de tener el objeto más vivamente impreso en el alma. Galo habla de una manera simple porque concibe de una manera simple.[187] Horacio no se contenta con una expresión superficial; le traicionaría. Ve más claro y más allá en la cosa; su espíritu fuerza y escudriña el entero almacén de las palabras y de las figuras para representarse; y las necesita más allá de lo común en la misma medida que su idea está más allá de lo común. Plutarco dice que él vio la lengua latina por las cosas.[188] Aquí sucede otro tanto: el sentido ilumina y genera las palabras; no ya de viento, sino de carne y hueso. c | Significan más de lo que dicen.[189] b | Aun los débiles perciben alguna imagen de esto. En Italia, en efecto, yo decía lo que quería en las conversaciones comunes; pero, cuando hablaba en serio, no habría osado fiarme de un idioma que no podía acomodar ni conformar más allá de su aire común. Quiero poder en él alguna cosa que sea mía.