Los ensayos
Los ensayos Ahora bien, por tanto, dejando los libros aparte, y hablando de manera más material y simple, me parece en suma que el amor no es otra cosa que la sed de este goce c | en un objeto deseado; ni Venus otra cosa que el placer de descargar sus vasos, a semejanza del placer que la naturaleza nos brinda al descargar otras partes; que deviene vicioso o por inmoderación o por indiscreción. Para Sócrates el amor es deseo de generación por medio de la belleza.[202] b | Y, considerando muchas veces la ridícula titilación de este placer, los absurdos movimientos atolondrados y aturdidos con que agita a Zenón y a Cratipo,[203] la rabia insensata, el rostro encendido de furor y de crueldad en el más dulce acto del amor, y, después, la altivez grave, severa y extática en una acción tan loca, c | y que se hayan puesto juntas y entremezcladas nuestras delicias y nuestras inmundicias, b | y que el supremo placer participe de lo transido y de lo quejoso, igual que el dolor, creo que c | es cierto, como dice Platón, que b | el hombre ha sido hecho por los dioses a modo de juguete:[204]
quaenam ista iocandi
saeuitia?[205]
[¿qué cruel manera de burlarse es ésta?]