Los ensayos
Los ensayos c | Los rasgos semejantes a éste deben dejarse a la licencia amazónica. Cuando Alejandro cruzó la Hircania, Talestris, reina de las amazonas, salió a su encuentro acompañada de trescientos soldados de su sexo, bien montados y bien armados, dejando el resto de un gran ejército, que la seguía, al otro lado de las montañas cercanas. Y le dijo, en voz alta y en público, que la fama de sus victorias y de su valor la había llevado hasta allí para verlo, ofrecerle sus recursos y su poder en auxilio de sus empresas. Añadió que, como le parecía tan bello, joven y vigoroso, ella, que era perfecta en todas sus cualidades, le aconsejaba yacer juntos para que naciera, de la mujer más valiente del mundo y del hombre más valiente que vivía entonces, algo grande y singular para el futuro. Alejandro declinó lo demás; pero, para dar tiempo al cumplimiento de su última petición, se detuvo trece días en ese lugar, días que celebró con toda la alegría de que fue capaz en honor de una princesa tan valerosa.[260]