Los ensayos
Los ensayos Pero descubrimos mucho mejor sus efectos en las extrañas impresiones que produce en nuestras almas, donde no encuentra tanta resistencia. ¿De qué no es capaz en nuestros juicios y creencias? ¿Hay opinión tan extravagante…? —dejo aparte la grosera impostura de las religiones, de la cual tantas grandes naciones y tantos personajes capaces se han visto embriagados, pues, al quedar esta parte fuera de las razones humanas, es más excusable perderse en ella para quien no esté extraordinariamente iluminado por el favor divino—. Pero, entre las demás opiniones, ¿hay alguna tan extraña que la costumbre no la haya implantado y establecido por ley en las regiones donde lo ha tenido a bien? c | Y es muy justa la antigua exclamación: Non pudet physicum, id est speculatorem uenatoremque naturae, ab animis consuetudine imbutis quaerere testimonium ueritatis?[17] [¿Acaso no es vergonzoso para un fÃsico, esto es, para un observador e investigador de la naturaleza, buscar el testimonio de la verdad en almas imbuidas por la costumbre?].