Los ensayos
Los ensayos Volvamos a nuestra grandeza temporal, de donde hemos partido. b | Me desagrada tanto ejercer el dominio como sufrirlo. c | Ótanes, uno de los siete que tenían derecho a pretender el reino de Persia, tomó un partido que yo habría tomado de buen grado. Cedió a sus camaradas su derecho a poder alcanzarlo por elección o por sorteo, a condición de poder, él y los suyos, vivir en el imperio exentos de toda sujeción y dominio, salvo el de las antiguas leyes, y gozar de toda libertad que no supusiera perjuicio para aquéllas. No podía soportar ni estar al mando ni ser mandado.[5] b | El oficio más duro y difícil del mundo, en mi opinión, es ejercer dignamente como rey. Excuso más sus faltas de lo que suele hacerse, en virtud del horrible peso de su carga, que me sobrecoge. Es difícil mantener la medida con un poder tan desmesurado. Sin embargo, incluso para aquellos que poseen una naturaleza menos excelente, es singular incitación a la virtud ocupar un sitio tal que cualquier bien que hagas se registra y computa, y la menor buena acción repercute en tanta gente, y la capacidad que tengas, como la de los predicadores, se dirige principalmente al pueblo, juez poco exacto, fácil de engañar, fácil de contentar.