Los ensayos
Los ensayos Los pueblos criados en la libertad y en el autogobierno consideran monstruosa y contranatural cualquier otra forma de gobernarse. Los que están habituados a la monarquÃa piensan igual. Y, por más facilidades que les brinde la fortuna para el cambio, en el mismo instante en que se libran con grandes dificultades de la importunidad de un amo, se apresuran a establecer otro nuevo con no menos dificultades, porque no pueden decidirse a aborrecer la dominación.[47] Gracias a la costumbre todo el mundo está satisfecho del lugar donde la naturaleza lo ha fijado, y los salvajes de Escocia no tienen ninguna necesidad de la Turena, ni los escitas de la Tesalia.
a | DarÃo preguntó a algunos griegos por cuánto aceptarÃan adoptar la costumbre de los indios de comerse a sus padres fallecidos —ésta era, en efecto, su costumbre, pues consideraban no poder darles sepultura más favorable que dentro de ellos mismos—. Le respondieron que no lo harÃan por nada del mundo. Pero, cuando intentó también persuadir a los indios a renunciar a su costumbre y adoptar la de Grecia, que consistÃa en quemar los cadáveres de los padres, les horrorizó aún más.[48] Todos actuamos asÃ, pues el uso nos hurta el verdadero rostro de las cosas:
Nil adeo magnum, nec tam mirabile quicquam
principio, quod non minuant mirarier omnes
paulatim.[49]