Los ensayos
Los ensayos sidera, nunc hyemes iniquas.[15]
[O el granizo azota tu viña, o tu propiedad, engañando tus esperanzas, culpa a veces a las lluvias, a veces a la canícula que abrasa los campos, a veces al injusto invierno].
Y que, en seis meses, Dios enviará a duras penas una sola temporada que contente del todo a tu administrador, y que sea buena para las viñas sin perjudicar los prados:
Aut nimiis torret feruoribus aetherius sol,
aut subiti perimunt imbres, gelidaeque pruinae,
flabraque uentorum uiolento turbine uexant.[16]
[O el etéreo sol los quema con su ardor excesivo, o los destruyen súbitos aguaceros y heladas escarchas, o los arrancan las rachas de viento con violento torbellino].
Además, el zapato nuevo y bien hecho de aquel antiguo, que te hace daño en el pie.[17] Y que el extraño no entiende hasta qué punto te cuesta mantener la apariencia de orden que se ve en tu familia, y hasta qué punto pones de tu parte, y que tal vez la adquieres a un precio demasiado alto.